Autodidacta y muralista urbano. Alfredo Segatori trabaja desde 1989 con la técnica del aerosol a mano alzada (free hand). Ha realizado centenares de obras en todo el país y en el exterior.

Alfredo Segatori, “Pelado”, interviene los espacios con su firma personal. Es apasionado de las fusiones interdisciplinarias, no se detiene en su búsqueda, que además de artística es profundamente social. Asimismo, es pionero del Arte Urbano, ya que fue uno de los primeros artistas en salir a pintar las paredes de la Ciudad de Buenos Aires

Con el objetivo de llevar el arte al espacio público, pensó la Fundación Cultural Andén 2222, de la cual es presidente. Tiene como objeto fundacional brindar apoyo a programas y proyectos que promuevan el arte, la cultura, la educación, la solidaridad y la ciencia. A través del desarrollo de programas propios o apoyando programas desarrollados por terceros, enfatizando los conceptos de creatividad, originalidad, experimentación, ejercicios interdisciplinarios e intervención en el espacio público. Además, todas las actividades se desarrollan sin fines de lucro.

Alfredo Segatori: su técnica

De estilo autodidacta, versátil y urbano. Puede trabajar desde la abstracción, componiendo solo con el color y la forma. Así como también utilizar la figuración tanto en personajes reales cotidianos de la ciudad, figuras históricas, tradicionales, mitológicas, de creencia popular, animales, plantas, etc. Específicamente, su técnica: aerosol a mano alzada (freehand).

Alfredo Segatori (“Pelado”) es también docente del curso de Murales Aerosol Urbano. Y desarrolla su obra sobre bastidores y nuevos formatos. Además, es productor y organizador de eventos culturales. Realiza la Dirección Artística y Curaduría de Muestras de Artes Combinadas en sitios de gran reconocimiento. Por ejemplo, el Hipódromo Argentino de Palermo; El Dorrego; La Rural; Embajada de Alemania en Buenos Aires; Centro Costa Salguero; Embajada de Brasil en Buenos Aires, entre otros importantes centros de exposición en donde participan más de 350 artistas de distintas disciplinas en cada uno de los encuentros.

Su trabajo internacional

Alfredo Segatori arribó a México en enero de 2012 con el fin de intervenir muros en diversos barrios de la Ciudad de México. La primera obra realizada fue el mural “Zapata”, en la Colonia Barrio Balbuena. Posteriormente se montó la muestra “Espejos Urbanos, Arte Urbano de Buenos Aires de Alfredo Segatori”, en el Centro Cultural Venustiano Carranza. La última intervención fue un mural permanente en el interior de la estación del Metro Insurgentes “En la mesa de los muralistas mexicanos, homenajeando a los grandes muralistas mexicanos”.

Luego, en su segunda visita a México, fue convocado para pintar en la prestigiosa Academia Columbus en Playa del Carmen. Allí realizó la obra‚ Máscara de Jade, en el Museo del Juguete Antiguo de México (MUJAM) y en su Foro; y en el Faro de Oriente en Iztapalapa en donde, además del mural (Corazón Latinoamericano), ha realizado charlas y conferencias para los alumnos del Faro.

El último mural realizado antes de su partida fue en el interior de la importante Estación de Metro “Bellas Artes”, en DF. En esta estación Alfredo Segatori plasmó la obra “De la Piedra al Aerosol”, mural con una visión contemporánea del Arte de los pueblos originarios de México.

También ha realizado murales en Estados Unidos. En 2015 “Instant People”; en 2016 a Baltimore para participar en una exposición de arte urbano “Roots” y pintó “JIM, Un ciudadano norteamericano” y “CAVEMAN”. Y, finalmente, pintó un School Bus, reversionando a su Bondi Gallery.

Vale recordar que Alfredo Segatori creó en Buenos Aires BONDI GALLERY, un clásico colectivo Mercedes Benz intervenido exterior e interiormente.

Alfredo Segatori, arte en Punta del Este  

El verano 2020 inició en Punta del Este de la mano de Walmer, quien invitó al artista argentino Alfredo Segatori para desarrollar “Exabrupto de Color”. Se trató de una gran intervención performática para recibir el año, nada más y nada menos que sobre la icónica escultura “La Mano” en el marco de la restauración y puesta en valor de la obra del artista chileno Mario Irrazábal, que confió en las manos del empresario Héctor Liberman su cuidado y mantenimiento.

Este hecho artístico, permitió celebrar el inicio de un nuevo año a puro color y sin ruidos estridentes; en una demostración de cómo el arte puede acompañar y estimular a la sociedad a compartir la alegría y momentos inolvidables.