Posee influencias de todos los continentes y un apasionado arraigo a su historia culinaria. La cocina mexicana es una de las más atractivas a nivel mundial. Tanto que ha llevado al país a cada rincón en el mundo.

Pasando por España y Francia para ir hacia África, Oriente Medio y Asia, la cocina mexicana ha sido influenciada desde los momentos más importantes de la historia. Pero también ha sabido hacer de su gastronomía un testimonio de la cultura histórica del país. Entre sus principales distintivos se encuentran una amplia gama de sabores y colores. Sumado a texturas e influencias; que la convierten en un gran atractivo. Tanto así que fue declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2010 por la UNESCO.

Asimismo, la base de la cocina mexicana posee un uso preponderante del maíz; frijol; chile; jitomate; tomate; calabaza; palta; cacao; maní; amaranto; vainilla; nopal; agave; cactáceas; hierbas y condimentos (epazote, hoja santa, pápalo, quelites). Conjuntamente, a la carne se suman ingredientes europeos, mediterráneos, asiáticos y africanos. Por ejemplo, trigo; arroz; café; comino; hierbabuena; laurel; orégano; perejil; cerdo; vacuno; pollo arroz; cebolla; limón; naranja; banana; caña de azúcar; cilantro; canela; clavo; tomillo y pimienta.

Principales platos de la cocina mexicana

Sin lugar a dudas el taco, es el más representativo de los platos en México y el mundo. Está compuesto por una base a la tortilla que generalmente es de maíz. Que envuelve, por lo general, diversos rellenos como verduras, salsas y carnes. También se destacan los chilaquiles (desayuno), que es un plato picante hecho a base de totopos (trozos de tortilla tostados en forma de triángulo), cubiertos con salsa de chile. Además, se puede mezclar con diversos ingredientes como pollo, carne, chorizo, queso o cebolla.

Otro plato característico es la torta ahogada. Un plato representativo de Jalisco que se considera eficaz para contrarrestar las resacas. En este caso, se toma como cimiento al birote (pan horneado, crujiente y dorado) para rellenarlo con carnitas (porciones de carne y cerdo fritas en manteca) y untarlos en una salsa picante de chile. También se le añade cebolla, salsa de tomate, vinagre, comino, ajo y otros ingredientes.

A estos se suma el pozole; una sopa a base de granos de cacahuazintle (maíz grande) a la que se le agrega carne de pollo o cerdo. Además, se puede añadir lechuga, cebolla, col, crema, orégano, queso, palta y chile. Y también el chile un plato representativo de Puebla. Se trata de chile poblano relleno de un guisado de picadillo (carne de res y cerdo) y frutas. Se presenta bañado con crema de nuez de castilla, perejil y granada.

También, se puede destacar los tamales, el guacamole, el mole poblano, barbacoa, enchiladas y gusanos de maguey.

Las bebidas en la cocina mexicana

Cocina mexicana El trago bandera de México es el tequila; que se elabora de agave, a partir de la fermentación y el destilado. Se puede encontrar tequila blanco o plata; joven u oro; reposado; añejo y extra añejo.

A esta bebida, le siguen la charanda o aguardiente (preparada a partir de la caña de azúcar, y es típica del estado de Michoacán); sumado a aguas frescas (elaborada a base de agua, frutas o granos y azúcar); y el Champurrado (que es dulce, a base de una masa de maíz machacado, chocolate oscuro y agua con vainilla).

La cocina mexicana dulce

Dentro de la variedad de postes que ésta gastronomía ofrece se destacan cuatro manjares. Por un lado, los chongos zamoranos de Michoacán. Se trata de un postre sencillo a base de leche cuajada, azúcar y canela.

Las alegrías mexicanas, también se recomiendan. Se prepara a base de semillas de amaranto, miel y pasas. Asimismo, antiguamente se usaba como parte de la dieta indígena, también para realizar trueques y como postre ceremonial.

Los dos últimos: las palanquetas de cacahuate (cacahuates trozados, azúcar, agua, glucosa líquida, margarina y grasa o aceite vegetal) y jamoncillo (dulce de leche, semillas de calabaza, y piñón).