Flor Barraza Textil Vivo es un proyecto de indumentaria de fibras y tintes naturales. Se trata de prendas a medida, genderless y atemporales. Bajo la premisa de trabajar siguiendo el legado del hacer cuidando la tierra, la marca se guía por las técnicas ancestrales de tejido e hilado para crear. Además, encuentra inspiración en las plantas y en una profunda convicción en retomar el camino a vivir más cerca de la tierra.

Flor Barraza Textil Vivo tiene una ética de trabajo ecológica en el sentido amplio de la palabra. Ya sea, en la elección del material con el que trabajan (fibras naturales vegetales y algodón), como por los tintes naturales vegetales que utilizan. Todo ello, a partir de lo que brinda la naturaleza.

A su vez, por su modo de producción artesanal, son prendas producidas en pequeñas cantidades o bien se trata de piezas únicas.

Asimismo, la marca tiene una mirada ecológica hacia las relaciones humanas. Por ejemplo, en los distintos niveles de producción, priorizando trabajar con organizaciones sociales y cooperativas. Y la comercialización se desarrolla con el trato directo, persona a persona, a través de ferias y/o espacios de comercio justo. Procuran fomentar la solidaridad, el buen vivir, las buenas prácticas de trabajo y de consumo, y la cooperación entre los pares.

La historia detrás de Flor Barraza Textil Vivo

La marca lleva el nombre de su fundadora. Desde muy pequeña, Florencia tuvo fascinación por los trabajos manuales. Esto la llevó a estudiar Diseño Textil y de Indumentaria. Posteriormente, trabajó en varios talleres de alta costura de la ciudad, y tuvo una pequeña marca de bolsos y carteras.

Florencia residió durante dos años en Barcelona, donde se inició como vestuarista y llegó a gestionar un taller de costura en el espacio “La Nave Espacial”, una nave de circo y centro cultural. Además, realizó una pasantía en el sector de diseño de producto en “Fábrica”, el instituto de investigación de diseño de la Fundación Benetton en la Región Véneto, Italia. Y fue partícipe de varias residencias artísticas en España y Portugal. Pero fue el largo viaje que realizó por el noroeste argentino, Chile, Bolivia y Perú lo que resultó ser semilla de lo que vino después.

El proyecto de Flor Barraza Textil Vivo nace junto con la llegada de su primera hija. A partir de la intensa experiencia que fue maternar, se dio la posibilidad de revisar su trabajo, a qué quería dedicarse. En este sentido, Florencia le contó a Doquier que se dio cuenta de que tenía ganas de dedicarse al diseño. “Quería crear sin presión ni tantos condicionamientos, buscando hacerlo a mi modo y sin mirar hacia afuera, en el sentido de cómo funciona el mundo de la moda y sus reglas”, explicó la diseñadora.

El comienzo

Así fue que tomó las riendas y tomó todas las decisiones. Desde la elección de la tela, los diseños y el modo de trabajo, hasta la comercialización. En este proceso, intentó dar espacio a aquello que ella sentía que atesoraba; y así fue como aparecieron los tintes naturales, los diseños atemporales, sin género y la molderia no convencional. Definitivamente, su proyecto tomó aún más sentido con su migración al campo, donde trabajaba cerca de la tierra y en un ámbito rural.

Desde su nacimiento, Flor Barraza Textil Vivo trabaja a pedido y a medida. Entendiendo que no siempre están todos los recursos disponibles, de que el tiempo de los procesos de teñido es lento y de la particularidad del trabajo artesanal. “Se llama Textil Vivo porque va conmigo y muta como mi vida misma. Tiene más que ver con una búsqueda personal, acompañada por muchas otras personas, a hacer de la realidad una materia que podemos amasar, transformar y co-crear cuál barro con nuestras manos”, resaltó.

Actualmente, Florencia tiene una granja agroecológica en Ibarlucea, allí se instaló hace tres años con su compañero e hijas y desde ahí trabaja en su proyecto. “Así como actuamos y concebimos la vida, así creamos y damos forma a este proyecto”, explicó.  

Ética y valores del proyecto

Uno de los pilares de Flor Barraza Textil Vivo es la sustentabilidad. Por lo tanto, confeccionan sin plásticos, reduciendo la basura, analizando el impacto de sus acciones en el medio ambiente y en la comunidad. También, consumiendo materias primas locales, reduciendo la huella de carbono. Además, realizan el teñido a leña con materiales de descarte, comunicando sinceramente y tejiendo redes con otros para crear comunidad.

Otra de las premisas importantes que atraviesa el proyecto es la comodidad, el confort y la experiencia del vestir. Ya que desde Flor Barraza Textil Vivo piensan a la indumentaria como un abrazo, un refugio y una segunda piel.

Por otro lado, para explicar la conciencia como un valor más de este proyecto, Florencia se vale de la comparación. “Muchas veces pensamos en un proyecto consciente porque elige materiales naturales o porque es inclusivo. Me gusta pensar en la conciencia como un estado, donde ponemos presencia en cada gesto del hacer. Entonces, se vuelve una práctica en cada decisión, en cada detalle, desde la moldería, la elección de las materias primas, y el modo de trabajo, hasta la forma de comunicar. ¿Y cómo tenemos la confirmación de que ese es el modo? La escucha interna, lo que para mí hace sentido. Esa es la razón de tomarlo como un proyecto autorreferencial, porque la única certeza que se puede tener es la de la conciencia de estar haciendo y brindando lo que uno tiene para decir, a través del trabajo”, reveló. Ser sinceros, responsables y genuinos con el hacer, es su compromiso.

Tintes y fibras naturales

Los tintes naturales usados por la marca son pigmentos orgánicos que por sus características químicas tienen la virtud de teñir fibras naturales. Y tiene un origen vegetal (hojas, corteza y cáscara). Se obtienen por maceración o uso directo, en un proceso artesanal muy minucioso, combinando la alquimia del fuego, las plantas y los minerales.

Su elección se debe a una decisión consciente de la firma, teniendo en cuenta la depredación y devastación que genera el uso intensivo e indiscriminado de los recursos naturales.

Flor Barraza Textil Vivo: moda sostenible con fibras naturalesPor otro lado, las fibras naturales son elegidas por su nobleza y por lo agradable que resultan al tacto. En su mayoría, trabajan con textiles de algodón de la Cooperativa Inimbo, que no sólo se propone construir desde un horizonte cooperativo, autogestivo y horizontal, sino que también producen con materias primas locales. Utilizan insumos de procedencia local, de cercanía y para algunas producciones incluso utilizan materiales de descarte y telas recuperadas.

Finalmente, la propuesta de prendas genderless, es pensarlas más allá del género. Que también son atemporales porque no se corresponden con la lógica de la industria de la moda, y su modo de producción masivo.

Los diseños responden a series o simplemente a momentos de creación espontánea. También los llaman atemporales porque muchos de ellos son pensados para ser vestidos en distintos contextos, son versátiles, y combinados con otras prendas se puede extender su uso en todas las estaciones.

En Instagram: @florbarrazatextilvivo