Givenchy lanza una nueva creación proveniente de su línea Le Soin Noir. Y lo hace con un nuevo método de aplicación.

Se trata de un tratamiento fascinante; cuya historia comienza en lo más profundo de los océanos. Ya que, en 2008, Givenchy revela Le Soin Noir. Una fórmula sorprendente debido a su color, un negro centelleante. Además de convincente, por sus resultados excepcionales en la regeneración de la piel.

En efecto, Le Soin Noir encierra un milagro de eficacia. Debido a unos activos extraídos de algas milenarias. Que poseen la capacidad de sobrevivir en las condiciones extremas de las profundidades marinas. Una auténtica fuerza de vida que Givenchy incorpora, como pionero, a un tratamiento para la piel.Gracias a sus descubrimientos, el alga negra presente en la primera versión de Le Soin Noir, se asocia con el alga dorada (increíblemente resistente) para formar la Alianza Suprema de Alga de Vida (de increíbles efectos regeneradores). Después aparece el Extracto Supremo de Alga Luminiscente; un activo precioso procedente de una micro alga azul, capaz de despertar el resplandor de la tez.

Estos son los activos de excepción que hoy introduce Givenchy en el corazón de una nueva fórmula. Es decir, alquimia de dos concentrados en una textura marmolada.

La iluminación de Le Soin Noir & Blenc Masque

Asia, que es cuna de rituales holísticos que buscan armonizar cuerpo y espíritu, fue la fuente de inspiración de Givenchy. Más precisamente el universo de la caligrafía, ese arte que combina concentración, meditación y relajación.

En Le Soin Noir & Blanc Masque se fusionan dos texturas, negra y blanca. Además, se reúnen en un tintero, que se aplica con pincel sobre la piel. Asimismo, un movimiento envolvente que, más allá del placer que procura, permite optimizar la eficacia de las fórmulas.

Conjuntamente, inspirándose en el Kobido (una técnica de masaje japonés centrada en el reequilibrio energético de la piel), Givenchy desarrolló para este lanzamiento un nuevo método de aplicación. Ya que el masaje estimula los puntos clave del Rostro. Lo que reactiva los flujos de energía de la piel y liberándola de las tensiones de la vida diaria.

Gracias a este gesto inspirado en el arte caligráfico (en tan solo cinco minutos), los rasgos se distienden; la tez se aclara; el rostro parece rejuvenecido y la impresión de serenidad parece ganar el espíritu por completo.