Lolita Lempicka amplía su exquisita colección con Fleurs. Una fragancia femenina que celebra la libertad, la sensualidad y la poesía de un jardín en plena floración. Un perfume que nace como un remolino de pétalos, fresco y envolvente, y que revela una feminidad moderna, luminosa y profundamente sensorial.
La composición se abre con un acorde vibrante y chispeante donde la mandarina se fusiona con la suavidad floral de la magnolia y el toque especiado de la pimienta rosa. Es decir, aporta energía y frescura desde los primeros instantes. En el corazón, un elegante bouquet de rosa damascena y jazmín sambac se enriquece con un original acorde de granola texturizada. Esto, suma una dulzura suave, reconfortante y adictiva, sello inconfundible del universo gourmet de Lolita Lempicka.
A medida que la fragancia evoluciona, los pétalos parecen elevarse en una brisa delicada. Asimismo, están sostenidos por la ligereza de los almizcles blancos, las maderas nobles, un prisma de pachulí y un fondo de ámbar, que envuelven la piel con una estela elegante, femenina y duradera.
El proceso creativo
Para esta invención, Lolita Lempicka se rodeó de la perfumista Ane Ayo, quien logró traducir el imaginario onírico de la marca en una fragancia floral moderna y encantadora.
El frasco cristalino refleja a la perfección este universo mágico. Dado que, está adornado con delicadas flores. Algo que captura la esencia de un claro lleno de color y luz. La icónica manzana de Lolita Lempicka, reinterpretada con una voluta en forma de flor y apoyada sobre una base natural y elegante, realza el carácter gourmet y floral del perfume. Además, combina tradición y modernidad en un diseño sofisticado.
Fiel a los valores de la Casa, Fleurs de Lolita Lempicka reafirma su compromiso con el medio ambiente y el bienestar animal. La fragancia es 100% vegana, elaborada con ingredientes naturales de alta calidad y desarrollada con el máximo respeto por la piel. No contiene colorantes, filtros solares ni disruptores endocrinos. Es decir, ofrece una experiencia olfativa consciente y responsable, sin resignar sensualidad ni sofisticación.





