Es uno de los íconos de la arquitectura del movimiento moderno. Casa Farnsworth está caracterizada por ser una simple estructura metálica que sólo se cierra con vidrio.

Se encuentra en Plano, Illinois, Estados Unidos y fue diseñada por el arquitecto Ludwig Mies van der Rohe. De estilo racionalista, esta vivienda unifamiliar fue construida entre 1946 y 1951. Asimismo, es el resultado de un encargo de la doctora Edith Farnsworth, en 1945, con el objetivo de que sea un lugar de retiro de fin de semana.

Casa Farnsworth, diseño moderno en medio de un tranquilo paraíso

Actualmente, la casa es propiedad de una organización para la preservación de la cultura, que compró la casa a su anterior propietario en el año 2003, por un importe de 6,7 millones de dólares. Además, se puede visitar en grupos guiados.

Se trata de una construcción en acero y vidrio, que es una muestra del amor de Mies van der Rohe por la sencillez arquitectónica y la perfección en los detalles constructivos. Además, se sitúa en una parcela de 24 hectáreas a orillas del río Fox.

Se organiza a partir de dos plataformas rectangulares, a través de las cuales se prolonga hacia el entorno. La primera de ellas, separada del suelo por cuatro pilares, a la cual se accede a través de cuatro escalones. Así, actúa como terraza y no presenta muros y cubierta. Desde ella, otros cinco escalones idénticos a los anteriores facilitan el acceso a la segunda plataforma (a 1,5 metros del suelo) y que sostiene a la vivienda mediante ocho pilares de acero.

Los detalles de Casa Farnsworth

Casa Farnsworth, diseño moderno en medio de un tranquilo paraísoLa vivienda cuenta con un porche (primer espacio) que es cubierto pero abierto al exterior por tres de sus lados. Luego, se accede a un interior que no tiene muros ni divisiones interiores. Sólo un núcleo central de madera, donde se encuentran los dos baños y oficia de separador entre la cocina, dos dormitorios y la sala de estar. Esta última se orienta hacia el sol y el río. Mientras que, el suelo es de mármol travertino, con calefacción por suelo radiante.

Vale decir que, esta obra constituye uno de los ejemplos pioneros y paradigmáticos del minimalismo. Ya que los únicos elementos que destacan en la construcción son los tres planos horizontales que forman la terraza y el suelo y techo de la vivienda.

Mientras que, el pabellón vidriado parece flotar y presenta una fuerte relación con su entorno. La naturaleza circundante se preserva y destaca aún más la esencia de la simplicidad en su volumen de forma pura.

Además, para desligar la casa de cualquier otra intervención humana, Mies decidió omitir un camino de acceso y otros elementos de urbanización. La casa permanece entre los árboles, sin perturbar el crecimiento de la naturaleza a su alrededor.