Rochas París y las tendencias en trajes masculinos

Rochas París y las tendencias en trajes masculinos

Rochas París, referente en moda masculina en Argentina, presenta las principales tendencias en sastrería. La temporada 2026 está marcada por una evolución hacia una elegancia más versátil, contemporánea y personal.

Este año, se confirma el avance de una sastrería menos rígida y más adaptable al ritmo actual. Es decir, Blazers con construcción liviana, hombros suavizados y cortes que priorizan la comodidad sin perder presencia se posicionan como protagonistas.

El traje deja de ser exclusivamente una prenda de ocasión para convertirse en una pieza transversal. Se usa en eventos, en contextos laborales más relajados e incluso en combinaciones más descontracturadas.

Colores y textiles: sofisticación natural

La paleta evoluciona hacia tonos neutros intensos y sofisticados (gris humo, azul noche y negro espresso) que refuerzan una estética elegante, atemporal y de fuerte presencia.

En materia prima, Rochas París reafirma su compromiso con la excelencia a través de textiles de casas históricas como Vitale Barberis Canonico y Loro Piana. Asimismo, prioriza lanas superfine, mezclas con cashmere y tejidos con mayor elasticidad natural.

La tendencia 2026 también pone el foco en la individualidad: detalles de confección, forrería personalizada y combinaciones con knitwear. O bien, remeras elevan el traje a una pieza de identidad propia.

“Hoy el hombre busca piezas que reflejen su personalidad y acompañen su estilo de vida. La elegancia ya no es rígida: es actitud, es confianza”, destaca Germán Geller, CEO de Rochas París. 

Expansión y consolidación

En paralelo a esta evolución estética, Rochas París continúa su plan de crecimiento en Argentina, reforzando su presencia en puntos estratégicos y consolidándose como un actor clave dentro del mercado masculino premium, con una mirada puesta también en su proyección internacional.

Con una propuesta que combina tradición sartorial e innovación contemporánea, Rochas París reafirma su posición como símbolo de elegancia actual, sofisticación y expansión hacia nuevos mercados.